Contratar una póliza de decesos es una decisión crucial que proporciona tranquilidad tanto para el asegurado como para sus seres queridos. Este tipo de seguro garantiza que, en el momento del fallecimiento, todos los aspectos del funeral estén cubiertos, lo que evita cargas financieras inesperadas en un momento emocionalmente difícil. Además, permite (que en caso de desearlo), las personas puedan planificar todos los detalles de su despedida.
Beneficios de contratar un seguro funerario
Una de las principales ventajas de un seguro funerario es la protección económica. Los costes de los servicios funerarios pueden ser significativos y, al contratar una póliza de decesos, se asegura que esos gastos no recaigan sobre la familia. Dicha póliza, cubre un cierto capital como los vehículos fúnebres y de acompañamiento, la sala en el tanatorio o las flores.
Además, muchos seguros ofrecen la posibilidad de personalizar el servicio, asegurando que cada detalle se ajuste a los deseos del asegurado. También, al contar con un seguro, se facilita el proceso de gestión del duelo, permitiendo que la familia se enfoque en el apoyo emocional en lugar de las decisiones logísticas.
Tipos de seguros funerarios
Existen diversos tipos de seguros funerarios adaptados a diferentes necesidades y presupuestos. Por un lado, están los seguros de capital, que proporcionan un monto específico para cubrir los gastos funerarios. Por otro lado, están los seguros de servicios, que garantizan la prestación de servicios funerarios específicos, sin importar su coste en el momento del fallecimiento. También hay seguros que combinan ambos enfoques, lo que permite una mayor flexibilidad. Al elegir un seguro funerario, es fundamental evaluar las opciones disponibles y seleccionar la que mejor se ajuste a las necesidades personales y familiares.
Contratar una póliza de decesos no solo es una medida de previsión financiera, sino también un respaldo hacia los seres queridos, asegurando que estén protegidos en un momento tan delicado.